La educación nuestra de cada día

Cuando habitualmente describimos los problemas que nos atormentan diariamente en el Paraguay podemos concluir en un mismo hecho para el nacimiento, y fortalecimiento de los grandes males de nuestro país. El déficit en la educación. Quizás hasta muchas veces podemos ser reiterativos y poco convincentes al encontrar el origen de los problemas en la misma raíz, pero para ser sinceros, la educación es la base fundamental de nuestra sociedad. 

Lo más llamativo de nuestra situación es que el actual presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos ha sido ministro de Educación en dos periodos diferentes y con dos gobiernos distintos. El tendotá como gusta que se lo llame, ha sido participe fundamental de la reforma educativa que se viene implementando en nuestro país y que pocos frutos ha dejado hasta la actualidad. No es un hecho menor que Duarte Frutos haya ingresado a esta cartera siendo un humilde periodista y actualmente, incluso antes de ejercer la primera magistratura de nuestra república se ha transformado en un poderoso y millonario “político de profesión” 

Si todo esto fuera poco y a pesar del interés oficial por la reelección, Duarte Frutos ha cedido su “bendición” a la actual ministra de Educación y Cultura, Blanca Ovelar de Duarte como candidata del movimiento oficialista Reconciliación Colorada para asumir el sillón en el Palacio de los López. La ministra siempre ha sido una persona que ha conservado el perfil bajo, y que poco y nada se la vincula con la política partidaria, tanto es asi que es su principal cuestionamiento en carpas coloradas, la falta de “conscripción” política. 

Lo preocupante de es que la gestión de Ovelar está siendo muy cuestionada por compra directa en un porcentaje elevado, en kits escolares, con serias sospechas, asimismo en el famoso programa de Complemento Nutricional o “Vaso de leche” también cuestionado e investigado en las últimas semanas.  

Agregando a toda esta situación podemos destacar una visión optimista que tendríamos que tener los paraguayos que la escuchamos hace unos meses (21 de febrero) cuando desmentía su candidatura a la Presidencia de la República, diciendo que hay muchas prioridades en la Educación de nuestro país para desviar su atención. Ahora que es la candidata podemos asumir que todos los problemas se han solucionado y que nadie le ha impuesto ninguna agenda, aunque sabemos que en la realidad esto no es verdad. 

Para colmo de los colmos en este Ministerio de Educación, que ya nos dio un Presidente y que pretende presentarnos a otra candidata, ahora descubrimos que existe una impresionante cantidad de personas con títulos irregulares o mejor conocido como titulo mau. Que vergüenza debería darnos. Como sociedad en la que en realidad no se privilegia a los que se esfuerzan y estudian para tratar de tener un mejor porvenir y para su familia, y aunque ni siquiera sea su intención, también se puede dar un mejor futuro al Paraguay. 

Quienes estamos en aulas y pasamos por todo ese largo, costoso y cansador proceso educativo decimos que es una falta de respeto. Incluso es mucho mas indignante para una gran mayoría de personas que no pueden acceder al proceso educativo o tienen que abandonarlo porque el estomago apura y no tienen otra alternativa. Verdaderamente es preocupante que la podredumbre, nos convierta en rateros, ladronzuelos de poca monta por unos miles de guaraníes, que no son pocos en realidad, pero si ponemos a la dignidad como un parámetro, es escaso el valor que le damos a la nuestra. 

Este nuestro bendito Paraguay es una caja de sorpresas, que nos da leche que no es leche, nos ofrece profesionales que no lo son, que nos presenta a diario políticos interesados en sus bolsillos y en mantenerse en el poder como único fin de sus existencias. Nuestro país nos da hoy un nuevo ejemplo. Chofer filósofo, que pensándolo bien no es tan perjudicial como otros. Porque se estará preguntando?… y… este chofer no se cuantos accidentes tiene, porque hay un caso similar, presidente filosofo, que imitando a los chóferes, conduce al Paraguay… con la única diferencia que no ha chocado todavía, porque el abismo al que nos llevó, parece que no tiene fondo….

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