Día histórico empañado
El 28 de agosto de 2008 no fue un día mas para la historia del Paraguay. La movida agenda política y la actividad en el Parlamento acapararon la atención de los medios de comunicación. La sesión fue seguida minuciosamente en todos sus aspectos. Asimismo, las repercusiones de la misma seguirán resonando; los analistas expondrán sus puntos de vista, y el conflicto, continuará su desarrollo.
Como es habitual se escucharon posturas dispares. Tras un intenso y estéril debate, los colorados nicanoristas y los oviedistas se retiraron de la sesión, en el momento en el que el titular del Congreso, Enrique González Quintana, levantó la misma. Los oficialistas y demás aliados, continuaron con la jornada, después de que el liberal, Oscar Denis, vicepresidente de la Cámara, tome la conducción, puesto que tenían el quórum necesario para continuar deliberando.
El ex presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos, marcó la nota de la jornada. Primeo con su presencia en el Parlamento y posteriormente con las amenazas contra Fernando Lugo, a quien lo calificó como el principal responsable del caos legislativo que estamos soportando los paraguayos. Y esto no fue todo, el ex tendotá dijo que poseía una grabación espeluznante que involucraba al titular del Ejecutivo con un “hecho que conmocionó a la República”.
Ya es costumbre ver el carácter extorsivo del accionar político de Duarte Frutos, ya que cada vez que se enoja con Lugo lo amenaza con documentos, grabaciones y pruebas que lo implican con los más desdeñables hechos criminales del país. Por enésima vez reiteramos lo irresponsable que es Nicanor, puesto que si existe culpabilidad en esos hechos, del Obispo Presidente, debería pagar sus penas en la Justicia y que los crímenes que supuestamente cometió no deben convertirse en moneda de cambio coyuntural.
Otro punto destacable y que será noticia, es la validez o no de la sesión parlamentaria, que aprobó numerosas leyes, tras el levantamiento inicial del Presidente Enrique González Quintana, así como algunos temas que marcaron el agitado día en el Congreso.
Sin embargo, amigo oyente, aunque la mayoría crea que este fue el tema más destacado de la jornada, desde nuestro punto de vista esto no es así.
En la historia de las naciones existen aspectos que sobrepasan lo que ocurre regularmente y nos enaltecen como pueblo. En Paraguay, con mayor razón, hechos como estos, debemos ponerlos en un lugar de privilegio y tomarlos como ejemplo de lo que debe ser una Nación seria.
El 28 de agosto de 2008 es un día histórico, pletórico de gloria y esperanza porque fue presentado el informe final de la Comisión Verdad y Justicia. En el mismo se puede contabilizar una parte de las víctimas de los sufridos años de dictadura de Alfredo Stroessner. 59 personas fueron ejecutadas y otras 336 desaparecieron en Paraguay durante su criminal gobierno. Se habla de un total de 128.000 víctimas de su régimen.
Este hecho desencadenó en dos actitudes destacables. El Presidente de la República, Fernando Lugo, entre lágrimas, pidió disculpas a las víctimas diciendo: “Perdón en nombre de la nación paraguaya, por tantas injusticias a las que fueron sometidos, perdón por cada centímetro de dolor físico y anímico que flageló su territorio corporal”.
Es importante que empecemos a hacernos cargo de nuestros errores históricos. Si bien, Fernando Lugo, nada tiene que ver con los vejámenes cometidos por el criminal régimen de Alfredo Stroessner, es fundamental para el crecimiento como país y como sociedad que el Estado se haga cargo de sus defectos.
Aunque estas disculpas lleguen tarde y no devuelvan vidas, ni apañen el dolor de las familias afectadas, hay que recordar que el papa Juan Pablo II pidió un descargo en nombre de la Iglesia Católica por crímenes cometidos 500 años atrás. Debemos dejar de lado ya hipocresías, como las que se cometieron con el dictador Stroessner, que nunca fue dado de baja de las Fuerzas Armadas, ni fue desafiliado del Partido Colorado, organización política que presidió honoríficamente hasta su último suspiro.
El segundo suceso que vale la pena rescatar es el abucheo que sufrió el cuestionado titular de la Corte Suprema de Justicia, Victor Nuñez, en este acto, quien en el momento que debía dar su discurso fue interrumpido por la concurrencia. “No te queremos escuchar”, “sinvergüenza”, “coimero”, “bajate de ahí”, “merecés la cárcel”, fueron otra de las frases pronunciadas y dirigidas al ministro Víctor Núñez por varios de los presentes en el acto, que se retiró sin pronunciar palabra alguna.
Como paraguayos, quienes queremos una patria mejor, debemos celebrar estos acontecimientos. Es importante que a pesar de las carencias que sufrimos diariamente y que explican muchas de nuestras limitaciones, empecemos a recuperar la memoria. Es tiempo que nos hagamos responsables de lo que hacemos y que quienes en nombre del Estado Paraguayo, robaron, defraudaron, torturaron y mataron ocupen el lugar que la historia les tiene guardado.
Lastimosamente este acto va en una dirección diametralmente opuesta al accionar de nuestros parlamentarios, quienes siguen creyendo que el Paraguay del olvido, del ayer, de la muerte, está aún vigente. Es una tristeza enorme que empañen un día tan importante con sus peleas inútiles y estériles que en nada ayudan al pueblo.
En homenaje las víctimas, desaparecidos y familiares, celebremos que la esperanza de cambio sigue latente. El 28 de agosto de 2008, por eso es un día histórico. El 28 de agosto de 2008 es de los momentos en los que me siento realmente orgulloso de ser paraguayo!
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