Politiquería 2012. Capítulo 1
Siempre decimos, y no nos vamos a cansar de hacerlo, que los partidos políticos están totalmente ausentes de contenido. En nuestro país el único hálito de vida que atraviesa estas instituciones son los comicios. Obviamente, el objetivo es conseguir beneficios, para los protagonistas y su entorno. Después, no importan, ni las necesidades de la gente a quienes se les pide su apoyo; ni las alianzas coyunturales con ocasionales amigos y eventuales enemigos, ni nada de nada. El desarrollo vital de la política comienza, se desarrolla y termina en las votaciones, buscando una mejor posición para estar más cerca de la olla y poder comer fácilmente de la misma. Simple y contundente.
El Ministro de Educación Víctor Ríos, en medio de una apretada agenda, que incluye una conversación pendiente con sectores de padres y organizaciones pro vida para definir un marco legal para la educación sexual, además de la entrega de útiles escolares y otros trabajos vinculados a su cartera, expuso claramente una idea que seguramente es de necesaria incorporación en el inconsciente del entorno oficialista, las reales posibilidades de seguir en el poder en el 2013.
Representantes de su partido, desde el propio Presidente del Directorio, el senador Blas Llano, pasando por los otros candidatos liberales a la silla de López, están en negociaciones con los referentes más importantes de diferentes partidos para conseguir aglutinar fuerzas como el mecanismo para que lo planteado por Ríos sea una realidad alcanzable. La carrera contrarreloj de los azules es intentar recomponer la Alianza Patriótica para el Cambio, con la incorporación de otras fuerzas, empleando un recurso que le sirvió para ganar en el 2008, juntarse contra la amenaza que representa el Partido Colorado.
En el Partido Colorado el escenario es similar. Una división interna, con demostración de fuerzas de por medio, entre el líder de Honor Colorado, el empresario Horacio Cartes y el senador Juan Carlos Galaverna, es la última escaramuza más fuerte en el movimiento que según todas las encuestas, será el ganador de las próximas primarias. Las posibles alianzas entre sectores tradicionales, y los outsiders y la designación del Vicepresidente de Cartes también aparecen como los puntos más álgidos en una agenda republicana que intenta salir de esta incómoda llanura, que complicó un tanto el panorama hasta que la plata dulce de los incorporados devolvió algo de dinero fácil para este ejercicio electoral que tanto necesitan.
La izquierda anda por ahí, intentando presentar candidaturas que prendan en la ciudadanía, un esfuerzo que hasta ahora fue vano. Ni con un intento de violación constitucional, como pretendiera Nicanor Duarte Frutos en su momento, de volver a postular a Fernando Lugo, ni la aceptación de Guillermo Caballero Vargas, ni de Mario Ferreiro, pudo ser un factor de aglutinamiento, tras ese liderazgo que en este sector siempre estuvo ausente.
Después de hacer un breve resumen del escenario político que estamos describiendo, sería importante volver a preguntarnos por enésima vez ¿Por qué no se esfuerzan de la misma manera para solucionar los problemas del país? ¿Acaso es mucho pedir que se alíen también para presentar propuestas contra el desempleo, el hambre, la pobreza, la inseguridad y los demás problemas sociales que matan a miles de compatriotas? ¿No se dan cuenta que alguna vez, más temprano que tarde, la gente va a pasarle factura porque viven de espaldas a la realidad del país?
El país tiene los gobernantes que merece, es una frase que se repite siempre. Si bien siempre dudo de estas expresiones, repito, también por reiterada ocasión que gran parte de la responsabilidad de lo que sucede es por nuestra complicidad. Ya sea por apatía al no ir a votar, o porque siempre esperamos, miserablemente, algún favorcito que nos haga la vida más fácil. Así no se puede. ¡Aprendamos ya!