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35 años despúes

enero 20, 2012

Siempre el ingenio de la gente hace que algunas analogías, comparaciones, dichos se repitan, repitan y repitan; para así ir quedando en el inconsciente colectivo. Luego, se insertan en la cultura de una sociedad y por la fuerza de esa constante reiteración, se insertan como parte del menú habitual de temas que se tocan en cualquier reunión, ya sea familiar o de amigos de forma hilarante, para distender el ambiente.

Vamos a un ejemplo clásico. ¿Qué no se ha dicho aún del matrimonio? Las expresiones van desde cuestiones más contundentes, como que el mismo constituye la tumba del amor, hasta la aceptación de que es un yugo eterno que debe sufrir la pareja, hasta que la muerte los separe. En realidad los plazos últimamente son más negociados y lo que antes era una unión para toda la vida, se fue limitando de acuerdo a la paciencia de las personas. De todas maneras, largo o corto, efímero o eterno; sinónimo de estar casados es vivir bajo la opresión de la pareja.

Permítame esta licencia estimado amigo oyente. Cambiando de tema, ya que hablamos de la dictadura, de la que no fue ficticia y que seguimos pagando consecuencias, la más cruel y sangrienta dictadura – de verdad – fue la de Alfredo Stroessner entre 1954 y 1989. Meses más, meses menos, acordamos todos que fueron 35 años de mando de hierro en donde no se daban las mínimas condiciones para la disidencia.

Ya que están demasiado concesivos, amigos oyentes, les cuento porque hago esta lluvia de ideas que parece tan dispareja entre el matrimonio y la dictadura, de Stroessner particularmente. Es que estaba pensando en la forma más peculiar de resaltar un tema familiar y que realmente, si bien es privado, considero es motivo de destaque y alegría.

El matrimonio es el núcleo fundamental de la sociedad. Es una institución que está en crisis en los últimos tiempos, de la que se desatan graves problemas sociales. Cuando perdura y sus frutos son buenos, merece un destaque. Mis padres; en esa dictadura, yugo u opresión como jocosamente se quiere pintar; cumplen 35 años de casados el próximo domingo. Casi el mismo tiempo que Stroessner estuvo en el poder.

La verdad es toda una vida. Es todo un tiempo en el que lejos de esas analogías que se repiten siempre, de las que hablaba al inicio del comentario; el paso del tiempo ha marcado un camino de construcción importante en el que el ejemplo siempre fue la pauta más importante que nos dejó como legado la educación que recibimos. Esa que está cargada de valores, de compromisos, de responsabilidad, de servicio a los demás como una huella indeleble en nuestra conducta como hijos.

Estoy muy orgulloso, mis hermanos, mi esposa y mis hijos también, de lo que nuestros padres nos dieron durante toda su vida. Cada vez, a pesar de que ya somos grandes y que tenemos una vida hecha, ellos son más necesarios para podamos seguir marcando el rumbo de nuestras existencias. Por eso, además de felicitarlos y de pedir que sigan juntos mil años más quiero agradecerle por todo lo que nos dieron.

Felicidades Papá y Mamá. Estamos muy orgullosos de ustedes y felices por seguir teniendo motivos para celebrar la vida. ¡Salud!

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